IDD-Lat 2015 |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
El Salvador |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
·El Salvador es uno de los paÃses que presenta en 2015 una tendencia levemente negativa, que interrumpe la tendencia de recuperación iniciada en el 2012, y que lo aleja todavÃa más de los mejores valores de la serie obtenidos en 2002 y 2003 (Gráfico 3.36). Ha empeorado su puntuación respecto al valor obtenido en el año anterior en más de un 13#%. Este descenso le reporta un peor lugar en el ranking regional donde se ubica en el 11° lugar, bajando cuatro posiciones con respecto al 2014. Sigue integrando el grupo de paÃses con bajo desarrollo democrático, y se sitúa por debajo del promedio regional. Los resultados negativos obtenidos en esta edición se deben a peores comportamientos en casi todas las dimensiones, salvo la democracia económica. La caÃda más importante se verifica en la dimensión de la democracia social. La única dimensión del desarrollo democrático donde el paÃs supera el promedio regional, es la que corresponde a la democracia de las instituciones, con 5,986 puntos. En todas las otras, el paÃs se encuentra por debajo. De la región América central, El Salvador, junto a República Dominicana, son los dos paÃses que presentan un desarrollo democrático medio, mientras que Costa Rica y Panamá se caracterizan por alto desarrollo y el resto de los paÃses se ubica dentro del conjunto de mÃnimo grado de desarrollo.
· Su puntuación no alcanza el promedio regional (5,551 puntos). En esta dimensión, integra el grupo de paÃses con desarrollo democrático medio, por tercera vez desde el 2002, junto a otros tres paÃses de América Central, Nicaragua, República Dominicana y Panamá. Sólo Costa Rica se destaca en lo alto de la tabla, mientras que el resto de los paÃses que integra esta zona geográfica se caracteriza por bajo desarrollo democrático.
· Los indicadores que muestran un signo positivo han sido los correspondientes a Percepción de la corrupción y Participación de los partidos polÃticos en el Poder Legislativo; mientras que Accountability, especialmente la polÃtica y la social, muestra un descenso, que explica en buena medida la caÃda general. El indicador de Desestabilización de la democracia sigue desde el 2013 en el mismo nivel. En esta dimensión, también, forma parte del grupo de paÃses con desarrollo democrático medio junto a Panamá, Chile y Honduras. Con lo cual, más del 50#% de los paÃses que conforman la región de América Central, reciben calificaciones de alto y medio desarrollo democrático.
· El descenso de este año se origina por retrocesos de los indicadores que evalúan la eficiencia en salud y en educación. Las variables que tienen un comportamiento positivo, son población bajo la lÃnea de la pobreza y desempleo. Producto del descenso en esta dimensión, El Salvador empeora tres posiciones en el ranking regional con respecto al 2014. Forma parte del conjunto de paÃses con desarrollo democrático medio. De América Central, sólo Costa Rica se caracteriza como un paÃs con alto desarrollo democrático en esta dimensión.
· Como resultado de su mejor puntuación, El Salvador recupera dos posiciones en el ranking regional, pasando al 16°lugar. Por supuesto que el valor obtenido continúa ubicando a este paÃs muy lejos del promedio de la región y entre los paÃses con mÃnimo desarrollo. De los paÃses que completan América Central, sólo Panamá califica con alto desarrollo democrático, mientras que el resto se distribuye en los de medio y bajo desarrollo.
Por Luisa SolanoEl año 2014 fue relevante para el sistema electoral. Inició con la elección del nuevo presidente de la República y finalizó en medio de una fuerte precampaña electoral para la renovación del órgano legislativo y gobiernos locales. Otro factor determinante que marcó el desarrollo del año en análisis fueron las sentencias emitidas por la Sala de lo Constitucional, que alcanzaron no solo el plano polÃtico electoral sino también el económico. Finalmente, no puede pasarse por alto que todos los acontecimientos se vieron empañados por la dura situación de violencia que se recrudeció durante ese perÃodo y la difÃcil situación económica que no permite el despegue del paÃs. Democracia de los ciudadanos Las elecciones presidenciales de 2014 son un caso interesante de análisis. En primer lugar porque en términos de participación electoral hubo un salto importante entre la primera y la segunda vuelta, algo que va en contra de toda teorÃa que afirma que en un segundo proceso electoral la población tiende a acudir en menor medida a ejercer el sufragio. En segundo lugar porque se confirma para El Salvador la existencia, en la práctica, de un bipartidismo dominado por la izquierda, representada en el Frente Farabundo Martà para la Liberación Nacional (FMLN), y la derecha, personificada en la Alianza Republicana Nacionalista (Arena). Las encuestas previas al 2 de febrero de 2014 vaticinaban una ventaja del FMLN sobre ARENA pero que no era suficiente para definir las elecciones en un primer acto[1]. Efectivamente, el FMLN obtuvo el 48,93#% de los votos válidos y ARENA el 38,96#%, con una distancia entre ambos de 9,97 puntos porcentuales y se confirmó la necesidad de una segunda vuelta[2]. El 9 de marzo se llevaron a cabo los segundos comicios, en los que el FMLN se adjudicó su segundo perÃodo al frente del Gobierno. Sin embargo, los resultados lejos quedaron de mostrar una victoria arrolladora como pronosticaban los estudios de opinión[3]; más bien se reflejó una lucha cerrada entre las dos fuerzas mayoritarias. La diferencia pasó de 10 puntos a 0,22, que significaron 6634 votos. ARENA logró en un mes una captura de 441,859 votos y casi le arrebata la presidencia al FMLN. La participación electoral creció en 5,6 puntos. El 1 de junio asumió el nuevo presidente, Salvador Sánchez Cerén, en sucesión de su predecesor Mauricio Funes. En esta elección se incorporaron dos nuevas dinámicas a los procesos electorales: el voto residencial en la totalidad del territorio y el voto desde el exterior. La primera de estas ya se habÃa aplicado en 2012 al 48#% del electorado y, si bien no se ha comprobado que este elemento por sà solo incremente la participación electoral, sà facilita el ejercicio del sufragio. Para el voto desde el exterior se empadronaron 10.337 salvadoreños de un total posible de 252.239 ciudadanos. En la primera vuelta votó el 26,38#% y en la segunda el 26,18#% del registro electoral. Entre los factores que podrÃan explicar la baja participación se señalaron el doble trámite para ser parte del padrón, la poca campaña del Tribunal Supremo Electoral (TSE) para motivar al votante y problemas logÃsticos con la entrega de paquetes electorales. Siempre en el plano electoral, el 5 de noviembre de 2014, a cuatro meses de los comicios de 2015, la Sala de lo Constitucional (SCN) declaró inconstitucional la prohibición del voto cruzado y dio paso al uso de listas abiertas para la elección de diputados[4]. La sociedad civil celebró la medida porque depositaba en el votante plena libertad de escoger a sus candidatos y hacer prevalecer sus preferencias por sobre el orden partidario. A inicios de diciembre la Asamblea Legislativa evade su responsabilidad exclusiva y de carácter constitucional de legislar, basada en una interpretación errónea de la sentencia relacionada, y faculta al TSE a que determine las normas relacionadas con la implementación del voto cruzado[5]. Dicho decreto legislativo fue sancionado por el presidente en funciones, con un respaldo que denota un claro irrespeto a la Carta Magna[6]. Esta medida fue señalada duramente por organizaciones ciudadanas que exigÃan el respeto a la Constitución y al carácter libre e igualitario del sufragio. El 26 de diciembre el TSE, por unanimidad, acordó el sistema de conteo garantizando la unidad e igualdad del voto. Paralelo a la situación descrita, la campaña para diputados y alcaldes arrancó extraoficialmente antes de tiempo. Numerosos anuncios publicitarios, cuñas radiales y spots televisivos invadieron a la ciudadanÃa desde el segundo semestre del año. La campaña para diputados arrancó legalmente el 31 de diciembre de 2014, la de concejos municipales lo harÃa un mes después. Al término del año la autoridad electoral habÃa abierto de oficio 32 procesos sancionatorios contra seis partidos polÃticos por presunta campaña anticipada[7], pero no habÃa emitido sanción alguna. La creciente inseguridad vivida durante 2014 se convirtió en un factor determinante que no solo aumentó los Ãndices delincuenciales sino que también conllevó una afectación del derecho a la vida, la integridad fÃsica, la propiedad privada y de libertades como la de circulación, expresión, contratación, etcétera. Casi el 70#% de la población percibió un incremento de la delincuencia respecto a 2013[8]. La llamada tregua entre pandillas decayó durante 2014 y desde enero hubo una tendencia a la alza de los homicidios. El promedio de asesinatos diarios pasó de 6,8 en 2013 a 10,7 en 2014; en total en el perÃodo estudiado, de acuerdo con la PolicÃa Nacional Civil (PNC), se cometieron 3912 homicidios versus 2488 del año anterior, es decir, un crecimiento de 57#%. En cuanto a las extorsiones, datos de la PNC indican que en 2014 se recibieron 2438 denuncias, 271 menos que en 2013; sin embargo, no puede afirmarse que la reducción sea certera, ya que a estas cifras debe aplicarse el dato de subregistro por miedo a represalias. El delito de extorsión es, en palabras del vicepresidente «posiblemente el factor más desestabilizante»[9] para el sector productivo y por ende para la economÃa. El 29 de septiembre de 2014 se dio vida, por medio de decreto ejecutivo, al Consejo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, una de las principales iniciativas del Gobierno en esta materia. Se espera que en el seno de esta entidad se procure el diálogo y se logren acuerdos sostenibles. Democracia de las instituciones Durante 2014, el papel de los fallos promulgados por la SCN tuvo incidencia en el funcionamiento de las instituciones. La sentencia 43-2013[10] ordenó a la Asamblea Legislativa legislar sobre los procesos de democracia interna de los partidos polÃticos y sobre el financiamiento polÃtico. El primero hace referencia a establecer los elementos mÃnimos a cumplir para las elecciones internas; el segundo, al control y fiscalización del dinero en la polÃtica y el respeto al derecho de acceso a la información. Ambos lineamientos parten de una demanda ciudadana sobre los vacÃos que contenÃa la Ley de Partidos PolÃticos (LPP) aprobada en febrero de 2013. La sentencia establecÃa que debÃa legislarse en un plazo de dos meses, el cual fue incumplido. A pesar de estar fuera de tiempo, el órgano legislativo aprobó reformas a la LPP no acordes con el fallo[11] y las mismas fueron sancionadas por el presidente de la República. Las legislaturas 2009-2012 y 2012-2015 se caracterizaron por el abandono de diputados de los partidos polÃticos que les habÃan servido de vehÃculo para llegar al poder. Estas salidas de los legisladores[12] daban paso a una conformación de facto de una nueva fracción polÃtica con los mismos privilegios que gozaban antes de ese hecho. Respecto a este tema la sentencia 66-2013 del 1 de octubre de 2014 estableció que el transfuguismo puede representar un fraude al elector, ya que se irrespeta la voluntad del pueblo expresada en la configuración de la Asamblea Legislativa de acuerdo con la votación efectuada. El TSE también se vio impactado por un fallo de la SCN. El 13 de junio de 2014 se publicó la sentencia 18-2014 en la que se prohibió la afiliación partidaria para el ejercicio de las magistraturas del TSE. La conformación de este históricamente se repartÃa por tres representantes de partidos polÃticos y dos representantes de la Corte Suprema de Justicia. El dictamen también trajo a la luz la discusión sobre la necesidad de separar las funciones administrativas y judiciales del TSE. Un hecho importante fue el caso del expresidente Francisco Flores, acusado por la FiscalÃa General de la República (FGR) de tres delitos: peculado, enriquecimiento ilÃcito y desobediencia. El mandatario desapareció en febrero de 2014 y el 30 de abril la FiscalÃa presentó el requerimiento de detención ante los tribunales de justicia. El 5 de septiembre el expresidente se entregó voluntariamente y se le decretó arresto domiciliario, el cual fue revocado decretando el traslado a bartolinas de la PNC. En noviembre, ante la revisión de medidas, Francisco Flores volvió a gozar del arresto en su residencia hasta que se resolviera el caso. Durante su estadÃa en las bartolinas el exjefe del Ejecutivo sufrió problemas de salud y estuvo recluido varios dÃas en un hospital privado, uno de los principales argumentos al momento de solicitar su traslado nuevamente a su casa. En cuanto al Ãndice de libertad de prensa[13], El Salvador ocupó en 2014 el puesto 80 de 197 paÃses con un estatus de parcialmente libre; en 2013 se adjudicó la posición 84 con el mismo estado. Las iniciativas sobre la Ley de Radiodifusión Comunitaria y el proyecto de Ley de Medios de Comunicación Públicos, presentados en 2013, al final del año continuaban en discusión en la Asamblea Legislativa. Democracia social El abordaje de la problemática social se vio marcado por la aprobación, el 3 de abril de 2014, de la Ley de Desarrollo y Protección Social. La normativa fue presentada por la administración del presidente Funes con el fin de «establecer el marco legal para el desarrollo humano, protección e inclusión social, que promueva, proteja y garantice el cumplimiento de los derechos de las personas»[14]. El compromiso de su implementación también ha sido asumido por el presidente Sánchez Cerén. Dicha ley fue señalada por varios sectores respecto a las fuentes de financiamiento y la sostenibilidad de los programas que engloba; asimismo, representa un reto en función de establecer una organización y coordinación interinstitucional que sea efectiva para los propósitos de reducción de pobreza. Algunas variables sociales son descritas por la Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples (EHPM) de 2013, presentada en junio de 2014. De acuerdo con esta medición, un 29,6#% de los hogares viven en condición de pobreza[15]. En términos del nivel educativo, la escolaridad promedio de los salvadoreños sigue siendo baja y se ubica en 6,6 años aprobados, con una inversión en esta rama de apenas el 3,5#% del producto interno bruto para 2014. Siempre con base en la EHPM, el desempleo de la población en edad de trabajar se situó en 5,9#% a nivel nacional; sin embargo, a nivel urbano el subempleo alcanzó el 27,7#%[16]. Democracia económica El bajo crecimiento económico sigue siendo uno de los principales problemas de El Salvador. En 2014 el Banco Central de Reserva reportaba un crecimiento anual del 2#%, muy por debajo del promedio centroamericano, que alcanzó el 3,5#%; esta variable no ha logrado despegar desde la crisis internacional. Por otro lado, las finanzas públicas continúan presentando un deterioro constante y la deuda sigue subiendo -en 2014 representó el 60,3#% del PIB-, a pesar de importantes reformas tributarias decretadas en los últimos años. EspecÃficamente en el perÃodo anterior se aprobó un impuesto a las transacciones financieras, una retención mÃnima con fines de control de liquidez, el pago mÃnimo de renta del 1#% sobre activos netos para las personas jurÃdicas y la eliminación de la exención de la renta en la Ley de Imprenta y Ley del Libro. Estos aspectos por primera vez no tuvieron el impacto esperado en la recaudación tributaria. Las remesas familiares siguen siendo un pilar importante de la economÃa salvadoreña y son el único elemento que mantiene su trayectoria positiva. Este flujo tuvo un incremento del 6,7#% respecto a 2013 y el año pasado totalizaron USD 4217,2 millones. Finalmente el 23 de diciembre la Sala de lo Constitucional declaró inconstitucional el uso de la tasa Libor para determinar la rentabilidad de los fondos de pensiones que se invierten en certificados de inversión previsionales, por la vulneración a la seguridad jurÃdica en relación con la seguridad social. La medida tendrá un impacto importante en las finanzas públicas.
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |