IDD-Lat 2015 |
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Colombia |
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·Colombia muestra un leve ascenso en el IDD-Lat 2015, de menos del 1#%, que aún la mantiene cerca del peor valor de la serie, que fue el obtenido en el 2005 y lejos está de alcanzar su mejor valor del 2002 (Gráfico 3.21). Este ascenso es producto de mejores resultados en democracia de los ciudadanos y en desarrollo económico. A pesar de este leve avance, retrocede dos lugares con respecto al 2014 en el ranking regional, debido a que el menor valor del IDD-Lat 2015 es mayor al del año anterior y esto elevó el promedio regional; consecuencia de lo cual se ubica en el 14° lugar. Continúa siendo un paÃs de bajo desarrollo democrático, junto a México, El Salvador, Paraguay y República Dominicana y se mantiene por debajo del promedio regional.
· Con este resultado Colombia se mantiene en el conjunto de paÃses con mÃnimo desarrollo democrático, junto a Venezuela. Dentro de la región andina es el paÃs con peor comportamiento, lejos de sus vecinos, quienes se ubican dentro del segmento de paÃses con desarrollo democrático medio. Colombia sólo logra mejorar la puntuación en el indicador de Género en el gobierno, mientras que muestra retrocesos en las variables de voto de adhesión polÃtica y de condicionamiento de las libertades por inseguridad. Por otro lado, mantiene los mismos resultados en los Ãndices de Respeto de los derechos polÃticos y de las libertades civiles, donde recibe una de las peores calificaciones junto con Venezuela. Esa situación genera que el paÃs continúe por debajo y alejado del promedio regional.
· La puntuación obtenida sitúa a Colombia en el grupo de paÃses con bajo desarrollo democrático junto a República Dominicana, Guatemala, Perú, Bolivia y Argentina. Las bajas puntuaciones recibidas en el Ãndice de fragmentación de los partidos polÃticos y en accountability justifican el pobre resultado en democracia de las instituciones. A pesar que Colombia ya no sufre el Factor de Anormalidad democrática, castigo que le se habÃa aplicado en el 2014 por la crisis polÃtica que habÃa vivido en el 2013, no le alcanza para superar la categorización de democracia con desarrollo democrático medio. No logra alcanzar el promedio regional. Dentro de la región andina es, junto a Perú y Bolivia, uno de los paÃses con mejor puntaje, en una zona geográfica en que la calidad institucional constituye un déficit enorme de la democracia regional.
· El descenso se produce por peores resultados en casi todos los indicadores, especialmente en la variable que mide el desempleo. Sólo el indicador de población bajo la lÃnea de la pobreza muestra un alza con respecto al 2014, aunque esto no significa que Colombia no deba reforzar el trabajo hacia mejores resultados en combatir la pobreza y la desigualdad. Colombia se mantiene en el puesto 14 del ranking regional.
· Se observa mejor desempeño en los indicadores Brecha de ingreso y Endeudamiento. El resto de las variables presenta un leve descenso, situación que comparte la mayor parte de los paÃses de la región, como es el caso del PIB per cápita que ha tenido un comportamiento generalizado. A pesar del avance en el indicador que mide la desigualdad, aún Colombia tiene un largo camino por resolver y debe redoblar los esfuerzos para lograr una democracia más equitativa e inclusiva.
Por Fredy Andrés Barrero EscobarLas elecciones de Congreso y de presidente de la República marcaron el escenario polÃtico de 2014, en particular porque lo que estaba en juego era la continuidad o no de los diálogos que adelantaba el Gobierno nacional con las FARC en La Habana, Cuba. Aunque finalmente las elecciones presidenciales fueron ganadas por Santos en segunda vuelta, quedaron en el ambiente dudas respecto al apoyo de los colombianos al proceso de paz. Todo lo anterior se dio en un contexto en el que Uribe modificó su estrategia polÃtica, al pasar del Twitter al Congreso y ejercer la oposición polÃtica. Las elecciones de Congreso: un primer campanazo a la paz Las elecciones del Congreso colombiano (Senado y Cámara de Representantes), realizadas el 9 de marzo de 2014, sirvieron para medir la temperatura de lo que serÃan las elecciones presidenciales. Para estas elecciones se utilizó un umbral electoral[1] del 3#% (en las elecciones anteriores habÃa sido del 2#%) para las elecciones de Senado de la República. Para las elecciones de Cámara de Representantes el umbral electoral es establecido mediante la fórmula del cociente medio; es decir, para cada circunscripción electoral se dividen los votos válidos "votos por partidos y candidatos" entre el número de curules a proveer, y al resultado (o cociente) se lo divide entre dos. Para las elecciones de Senado, nueve partidos y movimientos polÃticos se disputaron las 100 curules disponibles para la circunscripción nacional. Y 14 partidos y movimientos polÃticos se disputaron las dos curules de la circunscripción especial indÃgena. Los resultados fueron los siguientes. Total de votación y curules, Senado de la República, 2014-2018
Fuente: Fredy Barrero y Margarita Batlle (2014). El futuro de las relaciones Ejecutivo-Legislativo. Análisis resultados electorales Colombia, 2014, KAS Papers n.º 18, Bogotá, Fundación Konrad Adenauer. A la luz de los resultados electorales y el número de curules obtenidos por cada partido se desprenden las siguientes conclusiones para los mismos partidos y para las coaliciones de cara al ejercicio del poder polÃtico desde el Gobierno nacional: [1] Los partidos que obtienen el 3#% o más del total de votos válidos en las elecciones de Senado, o los que reciben igual porcentaje o superior, resultado de la sumatoria de los votos obtenidos en las circunscripciones territoriales de la Cámara de Representantes, obtienen la personerÃa jurÃdica. - La Unidad Nacional, coalición que apoya al gobierno de Santos, obtuvo 37 curules en el Senado (Partidos de la U, Cambio Radical y Liberal Colombiano), lo cual dejó al Gobierno sin las mayorÃas necesarias para imponer su agenda. - No obstante lo anterior, el gobierno de Santos tiene la posibilidad de acercarse a los partidos Conservador y Alianza Verde, quienes tienen la privilegiada posición de ser agentes pivotales y su concurrencia en las iniciativas del Ejecutivo servirán para dirimir votaciones. - La irrupción del Centro Democrático en el sistema de partidos colombiano (cuya lista al Senado encabezó el expresidente Uribe) fue tal vez el hecho de mayor trascendencia en la jornada electoral. No solo por la posibilidad de que Uribe ejerciera como senador, sino también porque supuso la posibilidad de que se estableciera una oposición de centroderecha, a diferencia de la histórica oposición de centroizquierda liderada por el Polo Democrático Alternativo. A la luz de los resultados obtenidos, se puede considerar que el Centro Democrático no solo logró encauzar al uribismo, sino que también logró obtener votos de aquellos partidos que acompañaron a Uribe en los dos mandatos. - El Polo Democrático Alternativo fue uno de los afectados en la contienda electoral al perder tres escaños respecto a las elecciones pasadas. En cuanto al porqué de esta situación, se ha planteado que fue resultado de disputas internas y de la debacle del gobierno capitalino (cabe recordar los escándalos de corrupción que llevaron a que el alcalde Samuel Moreno, avalado por el Polo, fuera destituido de su cargo). - Por otra parte, el Partido Opción Ciudadana redujo su votación y por ende el número de curules, tal vez como resultado de la aparición del Centro Democrático. - Finalmente, el gran damnificado de la jornada electoral fue el Movimiento MIRA, al no acceder a ninguna curul al Senado y poner en entredicho la personerÃa jurÃdica. En cuanto a las elecciones de la Cámara de Representantes, la Unidad Nacional obtuvo las más altas votaciones. El total de curules obtenidas permiten un margen estrecho de gobernabilidad para el Gobierno de Santos. No obstante, las curules de Unidad Nacional exigen al gobierno nacional un desempeño cercano al del Senado de la República, pues deberá incluir a algunos partidos polÃticos en la coalición de gobierno para obtener las mayorÃas necesarias. Total de votación y curules, Cámara de Representantes, 2014-2018
Fuente: Fredy Barrero y Margarita Batlle (2014). El futuro de las relaciones Ejecutivo-Legislativo. Análisis resultados electorales Colombia, 2014, KAS Papers n.º 18, Bogotá, Fundación Konrad Adenauer. La reelección de Santos: ¿los diálogos plebiscitados? En noviembre de 2013 Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, ratificó ante las autoridades electorales y ante la ciudadanÃa su aspiración de buscar la reelección. Santos contó con el aval de los partidos: de la U, Liberal y Cambio Radical. La participación de este último se dio a partir de la escogencia de Germán Vargas Lleras, jefe natural de Cambio Radical, como candidato vicepresidencial. Su propuesta se basó -principalmente- en mantener los diálogos con la guerrilla de las FARC, lo cual a su vez centró el debate electoral en la continuidad o no del proceso de paz, en un contexto en el que ya se habÃan evacuado dos puntos de la agenda (polÃtica de desarrollo agrario integral y participación polÃtica). El Centro Democrático escogió en consulta interna a Ãscar Iván Zuluaga, lo cual generó una crisis al interior del partido, pues Francisco Santos, vicepresidente durante los dos gobiernos de Uribe, buscaba el aval. Al final este denunció que la consulta habÃa sido amañada en su contra. La propuesta de Zuluaga mantuvo la lÃnea dura del uribismo, en el sentido de no darle continuidad a los diálogos de paz con las FARC. Los otros partidos que presentaron candidatos a las elecciones fueron: Polo Democrático Alternativo, en alianza con la Unión Patriótica (Clara López y Aida Abella); Partido Alianza Verde (Enrique Peñalosa e Isabel Segovia); Partido Conservador Colombiano (Marta LucÃa RamÃrez y Camilo Gómez). Las elecciones se llevaron a cabo en mayo de 2014. Una semana antes el Gobierno nacional y las FARC acordaron el tercer punto (cuarto en la agenda) referido a la solución al problema de las drogas ilÃcitas, razón por la cual la lectura que se le dio al acuerdo de este punto fue el de un espaldarazo desde la mesa de La Habana, no solo al proceso de paz sino también a las aspiraciones reeleccionistas de Santos, dado el empate técnico que este tenÃa con el candidato opositor Ãscar Iván Zuluaga. En estas elecciones, la abstención electoral fue de cerca del 60#%. Dado que ninguno de los candidatos obtuvo la mayorÃa absoluta del total de votos válidos, a segunda vuelta pasaron Ãscar Iván Zuluaga -quien obtuvo la más alta votación- y Juan Manuel Santos. Los resultados de la primera vuelta obligaron al gobierno nacional a emplearse a fondo para ganar las elecciones. A tal efecto, Santos convocó a una alianza suprapartidista, aunque electoral, bajo la amenaza de la posible ruptura de los diálogos de La Habana. A esta alianza se sumaron algunos lÃderes de los partidos Polo y Alianza Verde, entre otros. Esta estrategia tuvo buenos resultados, pues gran parte de los partidos se plegaron a las toldas del santismo, con excepción del conservatismo, el cual, aunque se dividió, una parte significativa de sus congresistas apostaron a la continuidad de Santos. Por su parte, Zuluaga recibió el apoyo de Marta LucÃa RamÃrez, candidata del conservatismo. Dicho apoyo se planteó bajo la condición de que Zuluaga le bajara la intensidad a sus posiciones respecto a los diálogos de paz. Los resultados de la segunda vuelta favorecieron a Santos, quien obtuvo seis puntos porcentuales por encima de Zuluaga. La campaña de este tuvo algunos señalamientos, como el de haber contratado los servicios de un hacker para montar campañas en contra del gobierno nacional y del proceso de paz, o el de utilizar información de seguridad nacional. Este hecho enturbió el desenlace final de la campaña. En suma, Santos obtuvo la presidencia y los diálogos con las FARC continuaron. Pero la poca diferencia en votos entre los candidatos planteó la división de los colombianos en cuanto al respaldo al proceso de paz. Máxime si se tiene en cuenta algunos hechos que torpedearon los avances de la mesa de diálogo, como el secuestro, en noviembre, de un general del ejército colombiano, liberado posteriormente por la guerrilla. Libertades inconclusas Uno de los puntos importantes de la mesa de diálogo es la disminución de las actividades terroristas de las FARC. Aunque el desplazamiento forzado también ha disminuido, según cifras de la Unidad Nacional de VÃctimas, este año esta situación afectó a cien mil colombianos. Asimismo, los efectos de la criminalidad siguen en aumento en las principales ciudades -entre otras causas, resultado de la acción de las bandas criminales, también conocidas como Bacrim. En materia de libertad de expresión, la Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, estableció que las cifras en materia de vÃctimas se redujeron respecto a 2013, aunque no de forma sustancial -se pasó de 194 a 164-, pero aumentó el número de violaciones, de 123 a 131. Pesos y contrapesos Una de las principales propuestas del Ejecutivo en 2014 fue la reforma constitucional denominada de equilibrio de poderes. La reforma incluye temas relevantes: acabar con la reelección presidencial y de otros funcionarios de alto nivel (fiscal, procurador, defensor del pueblo, contralor general y departamentales, registrador, magistrados del Consejo Nacional Electoral y magistrados de las altas cortes: Corte Constitucional, Consejo de Estado y Corte Suprema de Justicia); eliminar el Consejo Superior de la Judicatura y, en su reemplazo, crear el Sistema Nacional de Gobierno y Administración Judicial; modificar la circunscripción del Senado de la República; establecer la obligatoriedad de las listas cerradas y bloqueadas (actualmente es opcional); crear un tribunal de aforados; incrementar las inhabilidades para ser candidato a la presidencia de la República; evitar la puerta giratoria de los magistrados de las altas cortes, lo cual impedirÃa que una vez termine el periodo de un magistrado perteneciente a una Corte determinada, se pueda presentar como candidato a otra; respecto a la ley de cuotas, establecer un mecanismo de cremallera, esto es: cada dos candidatos de un género, se debe incluir un candidato del otro género. Las discusiones de este proyecto de reforma se desarrollaron en los plazos requeridos, con múltiples modificaciones introducidas en el interior del Congreso. El trámite legislativo exige un total de ocho debates, que culminaron en junio de 2015. La eliminación de la reelección presidencial tendrá efectos importantes en la estabilidad de los frenos y contrapesos, dada la capacidad de nominación del presidente de la República de algunos cargos que tienden a desestabilizar el equilibrio entre los poderes. Finalmente, se debe rescatar el rol que ha desempeñado el fiscal general de la Nación, quien desde su cargo ha generado más de una controversia por sus posiciones favorables al proceso de paz, asà como la posición contraria asumida por el procurador general de la República. En ambos casos, se ha observado una politización en las posiciones de ambos funcionarios, lo cual ha contribuido a ciertos desequilibrios. |
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