IDD-Lat 2010

Perú

 
IDD-Lat 2010: 5,765
Dim II
Dim III
Dim IV
Económica
Dim IV
Social
5,915
6,250
0,224
-0,530
 
  • Perú muestra un mejor nivel -de hecho crece más del 3%- y esto produce que mejore su posición en el ranking regional, pasando del 7º al 6º lugar (Ver Gráfico 3.71). Con este comportamiento aún permanece en el grupo de países con desarrollo democrático medio. Además, sigue superándose y obtiene el mejor puntaje de la serie, superando el valor del 2009. Es uno de los seis países que mejoran su puntuación del Indice de Desarrollo Democrático 2010.
El gobierno del presidente Alan García ha logrado sortear las protestas sociales y ha podido continuar con su programa económico y las políticas sociales que le han permitido al país, bajo diferentes administraciones, ir escalando posiciones en el desarrollo democrático regional.
 
  • La puntuación en la dimensión “Respeto de los Derechos y Libertades Civiles” ha crecido levemente con respecto al año anterior (Ver Gráfico 3.72). Es uno de los 7 países que mejorado su puntuación con respecto al 2009. La variación positiva es producto de mejoras en los indicadores de participación política, y más fuertemente en inseguridad y participación de la mujer en el gobierno. El resto de las variables se mantuvo estable. Ocupa el 5º lugar del ranking regional, subiendo un escalón con respecto al 2009. Su índice vuelve a estar por encima del promedio regional.
  • El desempeño de la Dimensión III es el único que ha tenido un comportamiento negativo para el Perú, como consecuencia de la obtención de peores valores en Accountability y Desestabilización (Ver Gráfico 3,73). El indicador que corresponde a la participación de los partidos políticos en el Poder Legislativo se mantuvo estable, al no registrar elecciones legislativas durante el 2008. La variable que ha mejorado ha sido el índice de percepción de la corrupción.
Perú sigue ocupando el 5º lugar de la tabla. Su índice sigue manteniéndose por encima del promedio regional.
El gobierno pudo, con mucho esfuerzo, neutralizar la protesta que tuvo a los indígenas como protagonistas y que se inició el 9 de abril, en rechazo a una serie de decretos legislativos dictados por el presidente Alan García. Entre las normas cuestionadas figuraban una que regulaba el manejo de los recursos hídricos y otra que establecía los parámetros de gestión del patrimonio forestal. Esos decretos fueron dictados en 2008 por Alan García en uso de las facultades especiales que le otorgó el Congreso, en el marco del proceso de implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y Estados Unidos. Las comunidades indígenas sostenían que esas normas eran "lesivas" a sus intereses y permitían la "privatización" de los bosques y los recursos hídricos. Bajo esos argumentos iniciaron la protesta que incluyó cortes de carreteras, cierre de válvulas de gasoductos y bloqueo a la navegación en los ríos. Desde el Gobierno, en cambio, explicaban que esa legislación "ordenaba" el manejo de los recursos naturales y preservaba áreas para los indígenas. También aclaraban que la inversión privada era necesaria para el Perú, siempre que se respetara lo establecido en las leyes.
En medio de la protesta se abrió una mesa de diálogo entre representantes del gobierno y de las comunidades originarias. Los Obispos se pronunciaron respaldando las demandas indígenas, generando mayor despliegue periodístico. La protesta en la localidad de Bagua dejó un saldo de 24 policías muertos y 11 nativos fallecidos.
Otro hecho importante del 2009 fue la condena del ex presidente Fujimori a 25 años de cárcel por violaciones graves de derechos humanos y corrupción. El impacto político de esta sentencia fue el haber sentado el precedente con la condena a un presidente al que se probaron numerosos actos de corrupción.
A raíz del conflicto con los indígenas en Bagua, el presidente boliviano Evo Morales afirmó que las violentas protestas eran una “gran lección” para entender las demandas ambientales de los pueblos originarios en ese país sudamericano. La inmediata reacción del gobierno de Perú fue llamar en consulta a su embajador en Bolivia como “muestra de desagrado” anunciando que se iba a evaluar cuando volvería a Bolivia. El presidente peruano, a su vez, elevó aún más la tensión al sugerir que el presidente Morales estaba detrás de las violentas manifestaciones indígenas. El gobierno de Bolivia, lejos de buscar soluciones al conflicto, aseguró que no iba a prestar ninguna disculpa formal ante la administración del mandatario peruano a menos que Perú entregara a los tres ex ministros bolivianos procesados en el caso “Octubre Negro” que se beneficiaron con el refugio político concedido en Perú. Cuando ya las relaciones políticas entre ambos países parecían estar en su pico máximo, Evo sorprendió nuevamente declarando que Alan García era “uno de los peores presidentes del mundo” y reiteró que no se disculparía por las agresiones a los peruanos.
Perú vivió otro episodio de discordia diplomática, cuando el Gobierno de Alan García denunció al Gobierno de Michelle Bachelet de estar involucrada en un presunto espionaje militar. Las relaciones entre Chile y Perú sufren de altibajos desde que los dos vecinos se enfrentaron a fines del siglo XIX en una guerra ganada por Chile y en la que Perú perdió parte de sus territorios.
El 2009 concluyó en un clima de alto voltaje político con la amenaza del presidente García de cerrar el Congreso si éste no aprobaba su propuesta para renovar parcialmente el Congreso a mitad del mandato presidencial. El presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez Quesquén, había anunciado que el Ejecutivo evaluaba la posibilidad de pedir al Congreso el adelanto de una legislatura ordinaria en la que se pudiera discutir y votar el proyecto de reforma constitucional para renovar por mitades el Parlamento Nacional y, adicionalmente, declarar el voto como un derecho facultativo y no obligatorio como ocurría hasta ese momento. Un día antes el presidente Alan García había advertido que si dicho proyecto no era aprobado podría disolver el Congreso.
La alta fragmentación política de Perú, la debilidad institucional de los partidos políticos y el recrudecimiento del conflicto con los remanentes del grupo armado Sendero Luminoso en el Valle del Río Apurimac y Ene (VRAE), son factores que jugaron en contra de la consolidación de una mayor estabilidad política en el país.
  • En la Subdimensión Económica,el resultado ha sido superior al obtenido el año anterior (Ver Gráfico 3,74), producto de resultados favorables en todos los indicadores menos en la variable de Inversión. Sigue ocupando el 8º lugar de la tabla y sigue estando por encima del promedio regional. Perú está en el pequeño grupo de países latinoamericanos que logró mantener una tasa positiva (aunque mínima) de expansión del producto para el 2009, con un crecimiento del PIB per cápita del 0,7%. La pronunciada caída de la demanda externa, con la consecuente disminución de la producción industrial, un fuerte proceso de ajuste de los inventarios y una reducción significativa de la inversión privada, producto de la menor demanda y del clima de incertidumbre que reinaba en la economía internacional frenaron el ritmo de expansión que traía el país. Debe mencionarse que la economía de esta nación ha tenido una tasa de crecimiento promedio del 7,8% en los últimos cinco años, con un máximo de 9,8% durante 2008.
Perú se benefició de una adecuada acumulación de reservas internacionales, una inflación controlada y equilibrios fiscales estables. Estos puntos a favor le han permitido tomar medidas diversas, como la reducción de la tasa de política monetaria en 525 puntos base desde el inicio de 2009, una millonaria inyección de recursos en infraestructura, e incluso, una intervención importante en el mercado cambiario.
 
  • Nuevamente Perú creció en la subdimensión Capacidad para generar políticas que aseguren Bienestar (Ver Gráfico 3.75) y esto es producto de un fuerte crecimiento de los indicadores Gasto Público en Salud y Hogares bajo la línea de la pobreza. El nivel de Desempleo se mantuvo estable y las variables Mortalidad Infantil, Matriculación Secundaria y Gasto en Educación han sufrido pequeñas caídas. Su índice está todavía por debajo del promedio regional. Logra ascender 4 lugares en el ranking, pasando del puesto nº 16 al 12.
La reducción de la pobreza monetaria de un 49 a un 35% entre 2005 y 2009- exhibida como su principal logro- es pregonada en anuncios televisivos bajo el lema de "El Perú Avanza". Sin embargo, si bien la pobreza urbana ha disminuido, la rural ha aumentado. Regiones andinas como Huancavelica y Apurímac continúan liderando el ranking de pobreza con índices superiores al 70%, mientras que la selva amazónica ha visto aumentar en un 5% el número de personas consideradas pobres.
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