IDD-Lat 2010

México

 
IDD-Lat 2010: 5,432
Dim II
Dim III
Dim IV
Económica
Dim IV
Social
4,637
4,619
1,515
0,450
  México ha empeorado su puntaje en más del 18%, alejándose aún más del mejor valor de la serie, obtenido en el 2003 (Ver Gráfico 3.51). Forma parte del grupo de países con desarrollo democrático medio, y pierde el 5º lugar del ranking regional ocupando el 7º lugar, aunque aún sigue integrando el selecto grupo de países que está por encima del promedio de la Región. El comportamiento de las dimensiones ha sido parejo, presenta una peor performance en todas.

2009 debe verse como un año en que la maquinaria de los partidos políticos trabajó en el terreno electoral para la futura elección presidencial. Se mantuvo la tendencia favorable en las encuestas de opinión para el PRI, mientras que PAN y PRD continúan en descenso y partidos como el PVEM y Nueva Alianza suben en las preferencias del electorado.
En cuanto a las figuras partidistas, el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto del PRI, se mantiene en primer lugar en las encuestas frente a todos los demás aspirantes, tanto de su partido como de las figuras que se mencionan del PAN y PRD. En el PRD, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, manifestó su interés en competir por la primera magistratura del país. Es el dirigente de esa fuerza que cuenta con la mayor estructura para intentarlo. Seguramente López Obrador intentará un retorno a los primeros planos de la política nacional. El oficialista PAN no tiene candidatos que se perfilen claramente. Las encuestas estaban marcando una peligrosa tendencia a la baja que solo podrá revertirla la aparición de un candidato que logre cautivar al electorado. Santiago Creel y Josefina Vázquez se han presentado como opciones pero la compleja estructura de decisiones y la relación entre el gobierno Calderón y el partido no han permitido clarificar el horizonte.
 
    • El valor alcanzado en la Dimensión II ha sido más bajo que el obtenido en el 2009 (Ver Gráfico 3.52), y todavía no alcanza el promedio regional; por ello ocupa el 10º lugar del ranking, perdiendo dos escalones con respecto al año anterior. Este retroceso es producto principalmente de una fuerte caída de la participación ciudadana en los comicios electorales, que no pudieron compensar las mejoras en los indicadores de inseguridad y de género.
Los mexicanos concurrieron a las urnas el 5 de julio. Sobre un total de 77 millones de personas habilitadas, poco menos de 35 millones de mexicanos acudió a las urnas para renovar los 500 escaños que conforman la Cámara de Diputados. En la jornada también se eligieron seis de 31 gobernadores y centenas de alcaldías y legisladores locales.
El resultado más destacado fue que el PRI obtuvo su triunfo más importante en todos los años que llevaba de oposición; en estos comicios logró la mayoría en la Cámara de Diputados, y triunfó en cinco de las seis gubernaturas estaduales en disputa.
El Partido de Acción Nacional (PAN), actualmente en el gobierno, alcanzó el 28% de los votos, mientras que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se alzó con la victoria con una votación cercana al 35%. El Partido de la Revolución Democrática retrocedió sustancialmente con relación a los resultados de las elecciones del año 2006, obteniendo un 12% del total de los sufragios emitidos. Por otra parte, los votos nulos sumaron el 5,4% del total; posiblemente como resultado de una campaña impulsada por varios sectores para que los electores anularan voluntariamente su voto (llenando con errores la boleta electoral) en señal de rechazo a los partidos tradicionales. En la capital mexicana el izquierdista PRD mantuvo el control que tiene desde 1997, pues de 16 alcaldías menores ganó doce y perdió en cuatro.
La lucha contra el crimen organizado fue el tema central de la agenda del gobierno federal. Sin embargo, la respuesta del crimen organizado ha sido drástica y creciente para preservar sus intereses. El resultado de la confrontación ha sido impactante, con lo que el número de víctimas de la violencia ha crecido fuertemente. Pero aunque la delincuencia organizada se ha visto afectada, eso no parece que haya limitado sus fuerzas de respuesta y, sobre todo, de capacidad organizativa. Al momento, se acentúa el debate acerca de si el camino debe ser persistir en esta guerra o si se entra en otra vía que signifique pactar con los cárteles, dar por terminadas las hostilidades y emprender la lucha desde la sociedad y los programas que la beneficien, limpiando y normalizando la vida cotidiana en los territorios disputados.
El combate frontal de las fuerzas federales contra el narcotráfico y la guerra entre los cárteles en territorio nacional provocó una escalada de asesinatos en 2009, al sumar 7.724 muertos al término del año y 16.205 en el tiempo que llevaba de gestión la administración del presidente Felipe Calderón. Si bien el escenario principal de la violencia se daba en los estados de Chihuahua, Sinaloa, Baja California, Durango, Michoacán y Guerrero, sólo Yucatán quedó libre de las narcoejecuciones.
Un delito como el secuestro, considerado de alto impacto social y económico y en el que también participan matones del narcotráfico, registró un repunte a lo largo del año. Estadísticas del Sistema Nacional de Seguridad Pública afirmaron que durante 2009 se perpetraron en promedio 111 plagios cada mes.
    • El valor obtenido en Calidad Institucional y Eficiencia Política ha decrecido levemente (Ver Gráfico.3.53), movimiento motorizado por la caída en el indicador de Percepción de la corrupción. Hubo significativos avances en Accountability y en el índice de desestabilización. El resto de los indicadores se mantuvo estable. Aún está por debajo del promedio de la región. A pesar de este leve descenso, consigue subir un peldaño en el ranking regional, pasando del 8º al 7º lugar.
La baja votación obtenida por el PAN en las elecciones legislativas de julio de 2009 reflejaba el desencanto de buena parte de la sociedad con la política y con el partido del presidente Calderón, que había generado muchas expectativas tras un comienzo conflictivo de su período presidencial con los embates de Manuel López Obrador que cuestionaba la legitimidad del triunfo de Calderón.
El efecto inmediato de la derrota del PAN fue la renuncia del presidente del partido, Germán Martínez. El directivo panista era públicamente reconocido como uno de los pilares de la victoria del partido en las elecciones que llevaron a Calderón a la primera magistratura. Este hombre, de suma confianza de Felipe Calderón, había asumido la dirección del PAN el 8 de diciembre de 2007 en sustitución de Manuel Espino, político ajeno al círculo presidencial.
La renuncia de Martínez fue el segundo golpe al gobierno de Calderón en menos de un año ya que su hombre de máxima confianza en el gobierno, el ministro del interior, Juan Camilo Mouriño, había muerto en un accidente aéreo en noviembre de 2008. Mouriño y Germán Martínez habían sido las dos figuras principales en las que se había apoyado el presidente cuando había ganado las elecciones de 2006.
Tras la derrota electoral, el presidente Felipe Calderón convocó a los partidos a dejar atrás las diferencias para participar en la conformación de una agenda nacional centrada en las cuestiones de crecimiento económico, generación de empleos y seguridad pública.
 
  • En la dimensión Poder Efectivo para Gobernar, las dos subdimensiones que la componen tuvieron comportamientos similares. En lo económico, México ha empeorado su puntuación, como presenta en el Gráfico 3.54, aunque sigue manteniendo el primer lugar del ranking. La caída que se dio tanto en el PIB per cápita, como en los indicadores de Brecha de Ingreso, Endeudamiento y en el de Inversión han producido el descenso que ha sufrido México en esta subdimensión. El único indicador que ha tenido un comportamiento positivo ha sido el de Libertad Económica. La economía del país afrontó el ajuste más rápido e intenso de los últimos 15 años, con caídas de la actividad en la primera mitad de 2009 comparables a las registradas en lo que fuera de crisis de 1995. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en anteriores ocasiones, los factores domésticos no fueron los desencadenantes del ajuste. México se enfrentó a una crisis externa, al impacto de la restricción de las condiciones de liquidez y a la caída de la demanda global.
Por el contrario, algunas de las fortalezas construidas en los últimos años en el funcionamiento de la economía mexicana, fueron, en cierta medida, soportes que contribuyeron a mitigar, aunque no lo neutralizaran, el impacto de la crisis.
Por el lado de la política fiscal, México implementó por primera vez en su historia una estrategia anticíclica, para mitigar el impacto de la crisis, fundamentalmente con aumentos del gasto en inversión pública y mediante transferencias de renta instrumentadas con regulaciones de precios o apoyos a la liquidez empresarial a través de avales de la banca de desarrollo.
El impacto económico de la crisis se observaba en las variables principales: el año cerró con una caída de 6,4% del PIB per cápita, lo que representaba una cifra dramática; la inflación anualizada promedio en el año fue de 5.3%; la tasa de desempleo abierto pasó de un 4.9% en 2008 al 6.8%, de modo que la promesa del empleo sigue siendo una asignatura pendiente del gobierno del presidente Calderón.
También la situación económica negativa afectó a las exportaciones e incidió en la disminución de la masa salarial y el crédito, lo que determinó la caída del consumo. A lo largo del año, se confirmaron las tendencias recesivas y se registró una contracción estimada de la inversión de más del 10%. Otros indicadores del impacto de la crisis fueron las reducciones de la inversión externa, del turismo y de los envíos de remesas de los trabajadores migrantes.
 
El comportamiento en el subíndice social también presenta una caída de similares proporciones al retroceso económico (Ver Gráfico 3.55), pero desde una base un poco inferior, retrocediendo del tercer lugar que ocupaba en 2009, al sexto lugar del ranking regional. El retroceso se manifiesta con peores resultados en Mortalidad Infantil, Hogares bajo la línea de la Pobreza, Matriculación Secundaria y Gasto Público en Educación. La única variable que ha tenido un comportamiento positivo ha sido la de Mortalidad Infantil. Ocupa el 6º lugar de la tabla regional, bajando 3 posiciones con respecto al 2009. Su puntuación continúa siendo superior al promedio.
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